26 Jun 2025
80 aniversario
80 años de... Texlimca

Entrevista a Pedro Andrés Sánchez, director general
En mayo de 2025, Texlimca cumplió 80 años. Ocho décadas de historia, transformación e impacto positivo que merecen ser contadas. Por eso, iniciamos esta serie especial en nuestro blog con el título “80 años de...”, donde cada mes compartiremos un testimonio ligado a una parte clave de nuestra actividad: recolección, innovación, reciclaje, divulgación… y mucho más.
Hoy arrancamos con una mirada amplia y personal a la historia de Texlimca a través de su actual director, Pedro Andrés Sánchez, quien asumió el liderazgo hace un año tras el relevo generacional de Pedro F. Andrés Oliver, al frente durante 53 años. Hablamos con él sobre el pasado, presente y futuro de la empresa.
Pedro, hace un año que asumiste la dirección de Texlimca y ahora la empresa celebra su 80 aniversario. ¿Cómo estás viviendo esta coincidencia tan simbólica entre tu primer año al frente y esta efeméride tan especial?
Con una actitud plena de agradecimiento. Este año, apasionante en diversos aspectos y proyectos que estamos llevando a cabo, me está sirviendo para mirar hacia el pasado agradecido por todo el esfuerzo realizado en multitud de retos a los cuales la empresa ha tenido que hacer frente en su día a día y por las personas que lo han hecho posible, así como a las personas, todas, que hoy conforman la empresa y con esfuerzo y dedicación hacen posible que nuestra actividad continúe viva tras tantos años de trabajo.
Texlimca es lo que es, gracias a los que estuvieron y a los que están, así como a la confianza de proveedores y clientes en nuestro saber hacer.
¿Qué ha supuesto para ti, a nivel personal y profesional, liderar una empresa con una trayectoria tan sólida y profundamente enraizada en el compromiso social y ambiental?
Está suponiendo un gran reto y responsabilidad, el cual asumo con pasión y celo. Me siento motivado a continuar con el legado de generaciones que han dedicado sus vidas a que este proyecto llegue a donde está, considerándolo un gran regalo para el equipo que ahora nos toca llevarlo adelante.
Todas las épocas tuvieron y tienen sus retos, y aunque no es tarea fácil, esta que me está tocando vivir, donde el residuo textil está de moda y donde todo el sector mundial está en plena ebullición, lo asumo como una gran oportunidad para continuar posicionando a Texlimca donde ha estado en sus 80 años de trayectoria.
El relevo con Pedro F. Andrés Oliver, tras 53 años al frente, seguro que fue un momento especial. ¿Qué legado destacarías de su etapa y cómo ha influido en tu forma de liderar?
El relevo en cualquier compañía siempre es un momento de incertidumbre, es normal y más en nuestro caso, después de un liderazgo de tantos años.
Trabajar con mi padre asumiendo ya la dirección de la empresa me está permitiendo aprender, explorar nuevas oportunidades a las cuales no habíamos hecho frente, pero sobre todo, disfrutar.
Mi padre es un referente en lo personal, pero también en lo profesional, y su forma de liderar, con un trato cercano, realista y sincero me hace ser mejor, aprendiendo cómo hacer las cosas.
Podría destacar infinidad de cosas del legado que ha realizado, pero quiero enfatizar su capacidad de resiliencia, de adaptación a las diferentes coyunturas, y su pasión por el trabajo en la circularidad textil siempre con honestidad, seriedad y con “los pies en la tierra”.
Su larga trayectoria al frente de la empresa ha marcado el que hoy Texlimca esté donde está, y le debemos mucho por liderar a la compañía con una actitud cercana a todo el personal, en un trato de tú a tú, de trabajo codo con codo por hacer que las cosas salieran adelante.

Si tuvieras que resumir los grandes hitos de Texlimca en estos 80 años, ¿cuáles destacarías como momentos que marcaron un antes y un después?
En primer lugar, destacaría la visión de D. Pedro Martínez Cano y su esposa Dña. Dolores Motilla Blasco al iniciar una actividad como el reciclaje textil en el año 1945, en tiempos de posguerra. En aquel entonces, donde el concepto de economía circular no existía, ellos, adelantados a su tiempo, ya supieron ver una realidad que hoy nos desborda: el residuo textil.
En segundo lugar, la respuesta de la empresa al auge de la moda en los años 60-70 y más recientemente con la fast fashion, donde hemos sabido buscar soluciones innovadoras al reciclado textil, viables técnica y económicamente, mediante la producción de trapos de limpieza, la recogida selectiva del residuo textil municipal o la clasificación de residuos textiles.
En tercer lugar, la capacidad de “levantarse de nuevo” cuando la empresa desapareció totalmente en un incendio en los años 90 que arrasó con toda la instalación.
Y por último, la pandemia de la COVID-19 en 2020. Aunque nuestra empresa no cesó su actividad por ser considerada esencial, sí nos sirvió para mirar al futuro de forma estratégica y anticiparnos a los numerosos retos que están por venir en cuanto al reciclaje textil.
Texlimca ha sabido adaptarse a lo largo de los años: desde la recogida inicial de ropa y cuerdas hasta llegar a la economía circular textil. ¿Qué dirías que ha hecho posible esa capacidad de transformación continua?
La capacidad de liderazgo dinámico, abierto a los cambios, sin miedos y con anticipación.
Y, por supuesto, el equipo de personas que trabajan en Texlimca, que, con confianza, han sabido responder a los retos que se planteaban en cada momento.
¿Qué papel ha jugado la familia fundadora —Pedro Martínez Cano y Dolores Motilla— en la cultura y valores que hoy siguen vivos en la empresa?
Ha pasado tiempo desde los inicios, pero siempre ha perdurado la seriedad y la honestidad en la empresa y en el trabajo que se realiza, valores que han sido heredados con el paso del tiempo.
¿Qué tres valores crees que definen mejor a Texlimca desde sus inicios hasta hoy?
La seriedad, el comportamiento proactivo y la fuerza del equipo humano en el desarrollo del trabajo diario.
Texlimca ha apostado desde hace décadas por integrar sostenibilidad, innovación y compromiso social. ¿Cómo se equilibra todo esto en el día a día?
Creemos en que generamos un triple impacto:
- El medioambiental, porque va ligado a nuestra actividad.
- El económico, por la viabilidad y solvencia de nuestra acción.
- Y el compromiso social, porque creemos en la contribución al entorno local donde nos insertamos, desde la integración de personas vulnerables hasta la colaboración con entidades sociales.
En ocasiones utilizamos la expresión de que nuestra empresa es un pequeño barco donde todos somos remeros; todos somos importantes, pero lo imprescindible es el trabajo en equipo. Cuando uno falla, otros se esfuerzan por tirar adelante el proyecto.
El equilibrio de todo esto lo definiría en la pasión de todo el equipo en lo que hacemos y en la superación constante de hacer cada vez más y mejor.
Habéis logrado hitos innovadores como el proyecto Towel to Towel o el liderazgo en ASIRTEX. ¿Qué supone para vosotros haber alcanzado estos retos?
Estos proyectos demuestran que, siendo una PYME, también se puede liderar en sostenibilidad e innovación. Hitos como la digitalización, la inversión en maquinaria o la creación de nuevos productos como nuestras toallas con algodón reciclado posconsumo, son la prueba de que la circularidad textil puede ser una realidad tangible y rentable.
¿Puedes adelantarnos algunos proyectos que están en marcha o próximos a lanzarse en línea con la visión de Texlimca?
Vamos a ahondar en la jerarquía de residuos apostando por la preparación para la reutilización a través de tiendas propias. Además, se van a acometer grandes inversiones en maquinaria con la instalación en un nuevo almacén de la primera línea completa nacional de preparación para el reciclado de ropa usada que nos permitan continuar posicionando a Texlimca en el escenario de la cadena de valor de la economía circular del textil, siempre con un fuerte componente social.
¿Cómo imaginas Texlimca dentro de 10 o 20 años? ¿Hacia dónde debe seguir evolucionando la empresa?
Imagino a Texlimca como una de las empresas referentes o partícipes de los diferentes eslabones que harán falta para la consecución de la economía circular del textil; continuando como hasta ahora, innovando en procesos, productos y servicios en pro de la circularidad textil.
Y por último… Si pudieras enviar un mensaje a todas las personas que han formado parte de Texlimca en estos 80 años (clientes, trabajadoras, colaboradoras…), ¿qué les dirías?
Muy breve, muy simple pero lleno de significado: gracias por todo y por tanto, sigamos juntos por muchos años más.
Con esta entrevista damos inicio a una serie muy especial que nos acompañará hasta final de año. Ocho décadas dan para muchas historias, aprendizajes, momentos difíciles y logros compartidos. Acompáñanos en este viaje por la memoria y la acción presente de Texlimca.
Gracias a Pedro por abrir esta serie con una mirada tan honesta, comprometida e inspiradora. El próximo mes... “80 años de... recogida selectiva y clasificación”. No te lo pierdas.



